El vínculo me ata, el vínculo me hace adicto...el vínculo; que he de compartir. Simple y complejo a la vez, algo que siento innato y requiere del medio en que vivo para ser. Es lo que soy y lo que siento, es lo que demuestro y lo que tengo callado, son las emociones que al final del dia pienso dentro de mi; que me atan y me hacen adicto...Adicto a mis vínculos adictivos.
viernes, 2 de diciembre de 2016
Renacer. Insumos en lo caótico de las ilusiones y los reflejos de nuestras vivencias.
sábado, 6 de febrero de 2016
Pequeñas victorias.
domingo, 31 de enero de 2016
Entre miradas. El espacio entre los núcleos.
Entre miradas, asomandose a través de ti; entre copas y sus números, cabizbajos entre muchos, se asoma una vez mas.
El espacio entre miradas, sobre entendidas, mudas sin lograr entender lo que a cada cual le parece, le asemeja y le estremece. Extrañas sensaciones.
El espacio entre los núcleos conocidos, antes en mi y tras lo que se sumerge socavando emociones no conocidas, cadenas sin eslabones, martillo sin capacidad.
Entre miradas y decepciones, no de mi, no de ti, pero para algunos es lo que trae... Que noche.
Y parece algo más, no logras entender.
lunes, 25 de enero de 2016
Entusiastas complicaciones. Opiniones entre grises y sus matices.
Cinco, son las alineaciones, y uno mas que no logra del todo entender. Se entusiasma, dentro de una complicidad que solo lo entienden dos y alguien más.
Y surge el primero, un tanto opaco y con poca lucidez, dando su primer matiz. Complicando su entorno, transformando su interior y calmando a otro mas... Y se vuelve a complicar.
Entusiastas complicaciones que reviven un mundo no entendido, un camino y una luna que transmite su energía pesares, pero todo su sobriedad. Un momento para un segundo, que acaba de respirar.
Mas traslúcido y real, llega a imaginarse que podría lograr. Se transforma y lo soporta, se condiciona y se enamora; dentro de su color, impregnando su entusiasmo y su triste final... Uno que se desvanece sin marcar su paso, transcurrido, pausado y sentido.
Opiniones entre grises y sus matices, como algo esperado y no bien recibido, como un aire de celos entre la noche y el sol; como un mar de estrelladas decisiones, opinas tu y opino yo y nos volvemos a entusiasmar.
Entusiastas opiniones, con sus matices de colores entre un gris y otro mas... Y me vuelvo a entusiasmar.
Una triste realidad.
sábado, 16 de enero de 2016
Sátiras y saludos. El bosquejo desde los universos
Sátiras y saludos, dispuestos en complicidad; detrás de una sonrisa risueña y la armonía de los cambios inesperados.
El bosquejo desde los universos, de ambos, de todos y de nadie a la vez. Formando oraciones y dimensiones que solo lo puede entender el que todo lo ve. Y luego te hablará.
Un saludo y un bosquejo, vago pero atrevido; manchado pero no olvidado, relajado y hasta un poco mezquino... Donde podría quedar?
Y al final, cada universo se expande y se contrae, como un va y ven de ilusiones dejando un recuerdo entre sus cercanías una vez disfrutadas, deseadas y permitidas.
Otra sátira mas y un saludo te vuelvo a dar.
Entre tú y lo que te acompaña. El recorrido a través de los núcleos
Entre tú y lo que te acompaña. Impaciente y renaciendo bajo la misma oscuridad, conectando esos sentimientos, mis incertidumbres y tus vivencias envueltas en tu paz.
El recorrido a través de los núcleos, sigilosamente acorralado, estrepitosamente descubierto. Completando un camino marcado más no conocido. Una incertidumbre más.
Entre tú y el recorrido, unos núcleos vuelven a crear los destellos, afinar los recuerdos, calmar los anhelos... Y las almas vuelven a desear.
Lo que acompaña el recorrido, como una voz sin sonido; te crea la calma y vuelve a coquetear. Un sentido más y nos quedamos, así nada mas.
Un núcleo acompañado entre tú y nuestro recorrido... Y regresamos al terminar.
domingo, 10 de enero de 2016
Horas renuentes. Años sensatos.
Horas renuentes, ante un cúmulo de miradas a través de 5 pulgadas. Observando y dejando pasar; todo menos lo que nunca pasó.
Años sensatos, que no dicen una palabra y allí están. En sus eufóricos pasos continúando sus deseos, sus anhelos y su pasar.
Horas renuentes, entre las 12 y 20, y 20 minutos más, interesado en algo extraño de una sonrisa o algo mas. Y nada puede pasar.
Años sensatos, relajados y pacíficos como una brisa de mar. Durmiendo al más despierto, con su música de fondo y entre sueños y su pesar.
Horas sensatas, entre años renuentes que pasan, haciendo de todo, callando lo necesario y viviendo más y más.
Horas renuentes, receptivas, con temores y confusiones, déjalas pasar.