Momentos tenues, como luces encendidas y a la vez opacas; momentos de la vida que te dan con estar y no estar. Colores tenues, recuerdo el verde oscuro y el rojo vino, colores de paredes de mi antigua habitación iluminada con el característico bombillo de colorcito rojo o verde o azul. 1999, ese fue el año!
Extraño esa vida, y eso no quiere decir que la que tengo no me gusta, al contrario me encanta. Pero se siente al igual que cuando nos juntamos a hablar de programas viejos de tv, o muñequitos que solo nos hacen recordar que la vida va rápido y que debemos de apurarnos para no quedarnos atrás. La vida tenue me hace recordar que por mas que quiera, el pasado siempre será un recuerdo tenue como una luz, imborrable pero a la vez alejado.
1998, empezó esa etapa. Donde cada quien empezaba a preparar su vida, su actitud, su forma de ver el futuro no tan tenue, pero si con la estela de recuerdos que nos hacen pensar y recordar.
2000, el renacer que empieza a aclarar esa luz tenue, o al menos la que creemos que es. Porque al final, siempre existirá esa luz, tenue...la que nos ilumina y nos recuerda que nunca estaremos en la oscuridad; ni en el pasado, ni en el presente ni en el futuro; y aunque tenga poca energía siempre estará ahí, iluminándome la vida ....esa vida tenue.

